4 de noviembre de 2011

DIOS DAME FORTALEZA ...... pero yo observo desde el sofá


Hace unos días una mujer hermosa, amada por Dios, me decía muy decaída "le he pedido mucho a Dios de fortaleza y siento derrotarme" y en verdad quien no se haya sentido así miente con todos sus dientes, yo no he pedido, he clamado, he gritado, he llorado pidiendo fortaleza y me he sentido derrotada, triste, decepcionada, porque me seguía sintiendo débil, volvía a gritar, ¡¡¡¡SEÑOOOR DAME FORTALEZAAA, YO NO PUEDO!!!!! y luego......... nada......nada..........y una vez más terminaba tumbada en el sillón viendo gente haciendo lo que yo no hacía, un esfuerzo por mejorar su vida. No cabe duda que Dios usa cualquier cosa para hablarnos y fue precisamente en un programa de estos donde vino revelación a mi vida en cuanto a la fortaleza que pedimos de Dios.

 Mientras el participante de 150 kg trataba de mantener el ritmo brincando sobre una tablita que además estaba arriba de una pelota (yo estaba segura que iba a caer como renacuajo sin paracaídas) el entrenador le gritaba
¡¡¡¡¡ULTIMA OPORTUNIDAD PARA ENTRENAR!!!! sigue adelante, una mas, una mas, otra más.......... y yo sentada en mi sillón pensaba, Dios!!!! que hombre tan cruel, lo va a matar de un infarto  y entonces, tan claro como si se hubiera sentado Dios a mi lado y me hubiera dicho esto es para ti, el entrenador le dijo al hombre, (que definitivamente estaba a punto de morir ahí mismo en un programa reality)   -escúchame bien, TU me buscaste a mi, TU pediste mi ayuda, es TU vida la que estamos tratando de salvar, y para eso tienes que esforzarte, yo no puedo hacer el ejercicio por ti, yo no puedo hacer que tu vayas a donde no quieres ir, te ofrezco mi ayuda, el gimnasio y cada aparato que hay aquí pero si te quieres dar por vencido bien, ahí está la puerta, hay otros 14 concursantes que si quieren hacer lo que tu no quieres continuar y se volvió a los otros concursantes ¡¡¡¡¡¡ULTIMA OPORTUNIDAD PARA ENTRENAR!!!!!!! .............  -

Cuantas veces le hemos dicho a Dios, no me gusta mi vida, quiero cambiar, quiero salir adelante, quiero hacer esto o aquello dame fortaleza para lograrlo y entonces nos dice de acuerdo, entonces ama a tu vecino, se obediente, siembra, diezma, adquiere sabiduría, habla a otros de Mi ...... y entonces nos sentamos a ver cómo otros hacen lo que El dice, y luego nos quejamos amargamente de que no nos da fortaleza y que no ocurre lo que pedimos.


La vida es justo así, dice el maestro Roberto Wilmer que la vida espiritual es más parecida a la natural de lo que podemos imaginar, y aquí puedo verlo claramente. La biblia es un gimnasio, cada versículo un aparato para hacer ejercicio, tenemos caminadoras, elípticas, pesas, y cualquier otro aparato que se use en un gimnasio, tenemos entrenadores cada minuto a nuestro lado, ya sea espirituales o naturales, el problema es que sabemos donde está el gimnasio, hasta vemos los aparatos de vez en cuando, incluso algunas veces usamos uno que otro, hay otros que sabemos para que sirven, pero no nos gusta usarlos, son "muy pesados para mi", y entonces le pedimos al dueño del gimnasio QUIERO QUE ME HAGAS FUERTOTOT@, y el dueño le dice a los entrenadores, ok muchachos sacudan las plumas y a trabajar, mi hijo quiere el poder que le he dado, quiere aprender a usar todo lo que hay en el gym para que Mi fuerza se manifieste en el, ayúdenlo en todo lo que diga, e inmediatamente TODO lo que es del Padre es puesto a mi servicio, tomo el primer aparato y 1, 2, 3 ......... ay no mejor voy a cambiar de aparato este como que no me sirve muy bien, me duele un poquito esta área, mejor este otro, 1, 2, 3, 4.......... uuuy no este está pesadisimo, no con este no puedo, y al tercer aparato nomás de verlo ya decidimos que ni para que acercarnos, así que una vez más vamos acomodándonos en el sillón a ver cómo otros si pueden utilizar esos aparatos y a lamentarnos porque ellos si lograron las abdominales perfectas y yo sigo sin tener la fortaleza que pedí.



Hoy Dios te está diciendo ¡¡¡¡¡ULTIMA OPORTUNIDAD PARA ENTRENAR!!!!  quieres fortaleza? haz ejercicio, practica la palabra, usa cada versículo que pone a tu disposición, decreta cada promesa que hay para tu vida, pon a trabajar a los ángeles que Dios ha designado para ti, y El no puede hacerlo por ti, eres tu el que debe hacer el ejercicio, El va a poner todo a tu alcance, tómalo y úsalo. Y la próxima vez que pidas fortaleza piensa, que estas haciendo para tomar lo que Dios ya te ha concedido???